ISLA DE PATMOS

ISLA DE PATMOS
Isla de Patmos
EL APOCALIPSIS Y LAS PROFECÍAS DEL FIN DEL MUNDO

ANTECEDENTES HISTÓRICOS E INTERPRETACIÓN

La palabra apocalipsis es un término de origen griego que significa revelación. Así entendemos este libro como: La revelación de Jesucristo o el Apocalipsis de Jesucristo.  En el tiempo de Cristo, este tipo de literatura estaba muy de moda, por eso también encontramos libros apocalípticos en el antiguo testamento, como el libro de Daniel.  Es común, en este tipo de literatura, hallar símbolos y mensajes cifrados, los cuales pueden ser interpretados, en la mayoría de los casos, a la luz de las sagradas escrituras.

Según la tradición de la Iglesia, entregada por San Justino y San Ireneo, este libro fue escrito por San Juan apóstol mientras se encontraba desterrado en la isla de Patmos a causa de su fe en Cristo Jesús, Señor Nuestro. San Ireneo sitúa la escritura de este sagrado libro hacia finales del reinado de Domiciano, entre el 90 al 96 d.C. El  libro del Apocalipsis fue escrito hacia la segunda mitad del siglo I, durante la violenta persecución romana contra la iglesia naciente. Este turbulento período de la historia incluyó emperadores como Nerón y Domiciano, los cuales fueron el terror de los cristianos de los primeros años después de Cristo. Basta con decir que: Durante el reinado de Nerón fueron asesinados los apóstoles Pedro y Pablo, el primero crucificado y el segundo decapitado. Domiciano, que reinó entre el año 81 y 96 d.C, igualmente, persiguió a la iglesia de Cristo y durante su reinado se nombró a sí mismo domine et deus que significa señor y dios. Por tanto, no es extraordinario encontrar en el Apocalipsis un claro mensaje de esperanza para los cristianos perseguidos de todos los tiempos. El Apocalipsis ha sido entendido por la Iglesia como el libro de la esperanza cristiana. Así es, porque así está escrito:

“Esta es la hora de la paciencia para los santos, para los que guardan los mandatos de Dios y la fe de Jesús. Del cielo alguien dijo: ‘Escribe esto: Felices desde ahora los muertos, si han muerto en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus fatigas, pues sus obras los acompañan’ “
Apocalipsis 14, 12 - 13

El Apocalipsis encierra un mensaje moral y profético para hombres y mujeres de todas las épocas. Aparentemente, este mensaje se haya sellado u oculto tras imágenes, números y símbolos difíciles de entender. Sin embargo, y una vez se ha leído y comparado este manuscrito con los demás libros de la Biblia, no es imposible interpretar el sentido y el querer de Dios sobre esta revelación.

El Apocalipsis refleja la historia de la humanidad, que a la luz de la fe, es la historia de la salvación del hombre. La historia, al igual que el Apocalipsis, es circular. Así como la Tierra gira una y otra vez sobre su mismo eje, así también, la raza humana comete una y otra vez los mismos errores, las mismas guerras, las mismas idolatrías, etc.

Es preciso definir algunos términos para mejor comprensión de las futuras interpretaciones que se harán de los diferentes pasajes del Apocalipsis. En primer lugar, la parusía se refiere al futuro acontecimiento de la segunda venida de Cristo a la Tierra. En segundo lugar, se aclara el significado de hermenéutica y exégesis. Hermenéutica es una palabra de origen griego que significa arte de explicar, traducir o interpretar. La hermenéutica tiene por objeto definir los principios y las normas que han de aplicarse para la correcta interpretación del fragmento bíblico bajo estudio. La exégesis es un vocablo de origen griego que significa explicar. La exégesis es la interpretación crítica y completa de una sección de un libro, especialmente religioso, como los textos contenidos en los libros del antiguo y el nuevo testamento de la Biblia católica. La exégesis corresponde a la aplicación de los métodos entregados por la hermenéutica para la correcta interpretación del texto bíblico bajo estudio.

A menudo, las exégesis de los textos bíblicos tienen que ver con el grado de entendimiento que se tenga de lo consignado por el escritor sagrado. La exégesis científica nos aproxima al texto, nos permite comprenderlo en el contexto en que nació, nos posibilita conocer el mundo de los autores y los destinatarios inmediatos, nos aleja de posibles interpretaciones sesgadas hacia ciertas ideologías. Sin olvidar la exégesis científica, que todo creyente debe conocer, es importantísimo el análisis hermenéutico con relación a la interpretación actualizada de los textos bíblicos. No es suficiente saber: ¿Qué dice un determinado texto de la Biblia? Es necesario descubrir: ¿Qué me dice? ¿Qué le dice a mi comunidad, a la comunidad parroquial? En conclusión: La exégesis estudia, fundamentalmente, el contexto, mientras la hermenéutica estudia el texto.

Señor Padre Todopoderoso y Eterno permite que la interpretación, que a continuación se entrega, sea de tu agrado y permita la conversión de los pecadores de este mundo. Que ellos te encuentren a ti, Supremo Hacedor de todo cuanto existe, para que en tu presencia sea tu gloria y la felicidad eterna de todos aquellos que cumplen tu santa voluntad. Así sea. Te lo pido por los méritos de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, quien vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por siglos de los siglos. Amén.

PRÓLOGO

ANTECEDENTES HISTÓRICOS E INTERPRETACIÓN

CAPÍTULO I - Versículos Uno al Tres: COMIENZO DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO I - Versículos Cuatro al Ocho: SALUDO A LAS IGLESIAS DE ASIA

CAPÍTULO I - Versículos Nueve al Once: PRESENTACIÓN DE JUAN A LAS IGLESIAS

CAPÍTULO I - Versículos Doce al Veinte: VISIÓN DE JUAN DE JESUCRISTO GLORIOSO Y RESUCITADO

CAPÍTULO II - Versículos Uno al Siete: MENSAJE A LA IGLESIA DE ÉFESO

CAPÍTULO II - Versículos Ocho al Once: MENSAJE A LA IGLESIA DE ESMIRNA

CAPÍTULO II - Versículos Doce al Diez y siete: MENSAJE A LA IGLESIA DE PÉRGAMO

CAPÍTULO II - Versículos Diez y ocho al Veinte y nueve: MENSAJE A LA IGLESIA DE TIATIRA

CAPÍTULO III - Versículos Uno al Seis: MENSAJE A LA IGLESIA DE SARDES

CAPÍTULO III - Versículos Siete al Trece: MENSAJE A LA IGLESIA DE FILADELFIA

CAPÍTULO III - Versículos Catorce al Veinte y dos: MENSAJE A LA IGLESIA DE LAODICEA

CAPÍTULO IV: LA GLORIA DE DIOS PADRE TODO PODEROSO

CAPÍTULO V: LA ENTRADA DEL CORDERO A LA GLORIA DE DIOS

CAPÍTULO VI - Versículos Uno al Ocho: LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO VI - Versículos Nueve al Once: EL CLAMOR DE LOS SANTOS MÁRTIRES

CAPÍTULO VI - Versículos Doce al Diez y siete: EL DÍA DE LA IRA DE DIOS Y EL FIN DEL MUNDO

CAPÍTULO VII: LA MULTITUD DE LOS SALVADOS

CAPÍTULO VIII: EL TOQUE DE LAS CUATRO PRIMERAS TROMPETAS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO IX: EL TOQUE DE LA QUINTA Y SEXTA TROMPETA DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO X: LA PROCLAMACIÓN DE LA SANTA PALABRA DE DIOS

CAPÍTULO XI - Versículos Uno al Catorce: LOS DOS TESTIGOS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XI - Versículos Quince al Diez y nueve: EL TOQUE DE LA SÉPTIMA TROMPETA DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XII: LA MUJER Y EL DRAGÓN

CAPÍTULO XIII: LA BESTIA Y EL FALSO PROFETA

CAPÍTULO XIV: LOS CIENTO CUARENTA Y CUATRO MIL EN EL MONTE SIÓN

CAPÍTULO XV: LAS SIETE COPAS

CAPÍTULO XVI: LAS PROFECÍAS DE LAS SIETE COPAS DEL APOCALIPSIS

CAPÍTULO XVII: BABILONIA, LA GRAN PROSTITUTA

CAPÍTULO XVIII: LA CAÍDA DE LA GRAN BABILONIA

CAPÍTULO XIX: LOS CANTOS EN EL CIELO Y EL TRIUNFO DEL VERBO DE DIOS

CAPÍTULO XX: LOS MIL AÑOS Y EL ÚLTIMO JUICIO

CAPÍTULO XXI y CAPÍTULO XXII: LA NUEVA JERUSALÉN Y EL FINAL DEL APOCALIPSIS

LAS PROFECÍAS DEL FIN DEL MUNDO